Problemas en el sistema de combustible
Una de las causas más comunes de pérdida de fuerza es un problema en el sistema de combustible. Esto puede incluir un filtro de combustible obstruido, una bomba de combustible defectuosa, inyectores de combustible sucios o dañados, o una línea de combustible obstruida. Estos problemas pueden afectar la mezcla de aire y combustible, lo que resulta en una pérdida de potencia.
Problemas en el sistema de escape
Un escape restringido o dañado puede causar una pérdida de potencia en el motor. Un catalizador obstruido, un sistema de escape dañado o un tubo de escape roto pueden limitar la capacidad del motor para expulsar los gases de escape de manera eficiente, lo que afecta el rendimiento general del vehículo.

Problemas en el sistema de admisión de combustible
Si el motor no está recibiendo suficiente combustible debido a un problema en el sistema de admisión de combustible, como un regulador de presión de combustible defectuoso, una bomba de combustible débil o un sensor de presión de combustible defectuoso, puede provocar una pérdida de potencia.
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