Usualmente, cuando un cliente nos visita en el concesionario, suelen preguntarnos ¿Por qué mi auto pierde fuerza?, una duda que puede tener muchas respuestas que sólo pueden ser resueltas luego de realizar un diagnóstico detallado del estado automotriz del vehículo. Por ello, aquí te compartimos algunos de los problemas más comunes que traen como consecuencia esta falta de potencia en tu auto:

Problemas en el sistema de combustible

Una de las causas más comunes de pérdida de fuerza es un problema en el sistema de combustible. Esto puede incluir un filtro de combustible obstruido, una bomba de combustible defectuosa, inyectores de combustible sucios o dañados, o una línea de combustible obstruida. Estos problemas pueden afectar la mezcla de aire y combustible, lo que resulta en una pérdida de potencia.

Problemas en el sistema de escape

Un escape restringido o dañado puede causar una pérdida de potencia en el motor. Un catalizador obstruido, un sistema de escape dañado o un tubo de escape roto pueden limitar la capacidad del motor para expulsar los gases de escape de manera eficiente, lo que afecta el rendimiento general del vehículo.

Problemas en el sistema de admisión de combustible

Si el motor no está recibiendo suficiente combustible debido a un problema en el sistema de admisión de combustible, como un regulador de presión de combustible defectuoso, una bomba de combustible débil o un sensor de presión de combustible defectuoso, puede provocar una pérdida de potencia.