En este paso a paso para cambiar una llanta espichada, sabrás que esta es una situación inesperada que puede pasarle a cualquiera, pero con los conocimientos adecuados y las herramientas necesarias, puedes cambiar la llanta tú mismo y seguir tu camino.
Lo que necesitarás
1. Llave de ruedas
2. Gato hidráulico
3. Triángulos de seguridad
4. Llanta de repuesto
5. Chaleco reflectante
Pasos a seguir
1. Seguridad primero
Encuentra un lugar seguro y plano para estacionar, luego activa las luces de emergencia y coloca los triángulos de seguridad a una distancia prudencial detrás del vehículo y es momento de ponerte el chaleco reflectante.
2. ¡Afloja las tuercas!
Antes de levantar el vehículo, afloja ligeramente las tuercas de la rueda pinchada con la llave de ruedas. No las quites por completo todavía.
3. Levanta el vehículo
Coloca el gato hidráulico en el punto de elevación indicado en el manual de tu vehículo y levántalo lo suficiente para despegar la llanta del suelo.

4. Retira las tuercas y la rueda
Quita por completo las tuercas y retira la llanta espichada para colocar la llanta de repuesto Alinea los orificios de las tuercas de la llanta de repuesto.
Importante: Aprieta las tuercas en cruz de forma diagonal hasta que estén firmes, pero no las aprietes del todo todavía.
5. Baja el vehículo
Hazlo con el gato hidráulico y ahora sí, ¡Aprieta las tuercas!
Utiliza la llave de llantas para apretarlas en cruz con fuerza. Consulta el manual de tu vehículo para conocer el par de apriete recomendado.
Consejos adicionales
- Practica antes: Si nunca has cambiado una llanta, practica en un lugar seguro antes de que ocurra una emergencia.
- Verifica la presión de la rueda de repuesto: Asegúrate de que la llanta de repuesto tenga la presión de aire correcta.
- No conduzcas a alta velocidad con la llanta de repuesto: Las llantas de repuesto suelen ser temporales y tienen limitaciones de velocidad.
- Revisa la llanda espichada en un taller lo antes posible para que la reparen o la reemplacen.